Un cubremuros de hormigón, también conocido como albardilla o pasamanos en función de la región de España, es una pieza que se coloca en la parte superior de un muro para protegerlo de la lluvia y otros elementos climáticos externos.
Normalmente, el cubremuros está fabricado con hormigón armado y se puede encontrar en diferentes tamaños y formas para adaptarse a las necesidades de cada construcción.

Ventajas de los cubremuros
Los cubremuros de hormigón tienen varias ventajas para el hogar. En primer lugar, su principal función es proteger el muro de la humedad, evitando que el agua de lluvia o de riego penetre en la estructura del muro. Esto ayuda a prevenir el deterioro del mismo y a prolongar su vida útil.
Además de su función protectora, los cubremuros de hormigón también tienen una función decorativa. Se pueden encontrar en diferentes acabados, texturas y colores, lo que los convierte en una opción ideal para añadir un toque estético a la fachada de una casa o edificio. Además, su instalación es muy sencilla y rápida, lo que hace que sea una opción económica y eficiente.
Otra ventaja de los cubremuros de hormigón es que pueden ayudar a reducir el impacto del ruido exterior, ya que actúan como una barrera acústica. Esto es especialmente útil en zonas urbanas con mucho tráfico.